Antes de usar un producto, revisa su historia. Conocer su procedencia, identificar su lote y comprobar las condiciones en las que lo recibes son pasos que merecen un lugar en tu rutina profesional.
La recepción de insumos va más allá de confirmar que llegó lo que pediste. Es el momento de revisar información clave, dejar un registro y resolver cualquier duda antes de incorporar el producto a tu inventario.
¿Qué es la trazabilidad de un producto?
La trazabilidad permite seguir el recorrido de un producto mediante información que lo identifica y relaciona con su procedencia y recepción.
En tu práctica profesional, puedes empezar por cinco puntos: proveedor, integridad del empaque, lote, fecha de vencimiento y condiciones de conservación. Estos datos te ayudan a mantener un inventario organizado y a localizar un producto cuando necesitas consultar su información.
Antes de guardar los insumos, comprueba que los productos recibidos correspondan con tu pedido y con los documentos de entrega.
Conserva la factura o el soporte de compra, junto con los datos de contacto del proveedor. Así tendrás una referencia clara para consultar información, reportar una novedad o solicitar una aclaración.
Pregunta clave: ¿puedes identificar quién te suministró el producto y cuándo lo recibiste?
Observa el estado de la caja, el envase y los sellos, cuando corresponda. Revisa si hay aperturas, humedad, golpes, fugas o alguna diferencia que requiera una consulta.
Esta revisión debe hacerse al recibir el producto, antes de almacenarlo. Si encuentras una novedad, documenta lo que observas y comunícate con el proveedor para aclararla antes de usarlo.
Pregunta clave: ¿el producto llegó con su empaque íntegro y sin alteraciones visibles?
El lote permite identificar un grupo de unidades del producto. Por eso, no es un dato que deba pasar desapercibido.
Comprueba que sea legible y consérvalo en tu registro de recepción. Tenerlo disponible facilita las consultas al proveedor y la identificación de unidades específicas dentro de tu inventario.
Pregunta clave: ¿puedes encontrar el lote sin depender únicamente de la caja exterior?
Revisa la fecha de vencimiento antes de incorporar el producto al inventario. Confirma que sea legible y tenla en cuenta al organizar tus existencias y planear su uso.
Evita asumir que todas las unidades de un mismo pedido tienen la misma fecha: verifica la información de los productos recibidos.
Pregunta clave: ¿conoces la fecha de vencimiento de cada unidad que estás almacenando?
Las condiciones de conservación pueden variar entre productos. Consulta las indicaciones del fabricante sobre temperatura, exposición a la luz y otras condiciones de almacenamiento.
No te guíes únicamente por la apariencia del envase ni por la forma en que conservas otros insumos. Si tienes dudas sobre las condiciones de entrega o almacenamiento, acláralas antes de utilizar el producto.
Pregunta clave: ¿tu espacio de almacenamiento cumple con las indicaciones de ese producto?
Convierte la revisión en un hábito
Una lista sencilla puede ayudarte a mantener el mismo criterio en cada recepción. Registra:
Designar a una persona responsable de la recepción también facilita que la información quede completa y disponible para tu equipo.
Cada producto tiene una historia. Conocerla hace parte de tu práctica
La trazabilidad empieza con preguntas concretas y registros claros. Dedicar unos minutos a revisar lo que recibes te permite organizar tus insumos con mayor criterio y resolver dudas a tiempo.
En MeSurgical Colombia queremos acompañarte en tu práctica profesional. Escríbenos si necesitas información sobre nuestros productos y sus indicaciones de conservación.
Guarda esta guía y compártela con la persona encargada de recibir los productos en tu consultorio.
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